• MIGRAR PUEDE SER UNA EXPERIENCIA MORTAL

    GRAN RIESGO. El 18 de septiembre pasado es una fecha que quedará para siempre en la memoria de los ecuatorianos Edgar Guncay Zuña y Gustavo Mayancela Mayancela, oriundos de las provincias de Azuay y Cañar, respectivamente. Aquel viernes, cerca de las 22:00, a su paso por la ciudad mexicana de Comitán, 90 kilómetros al norte de la frontera con Guatemala, fueron baleados cuando el traficante que los conducía hacia Estados Unidos intentó evadir un cerco policial.

    Guncay recibió un disparo en la pierna, mientras que Mayancela uno en su espalda. En este incidente murió un emigrante salvadoreño y dos más quedaron heridos, igual que ellos.Son solo dos casos de los cientos que suceden mensualmente entre quienes emprenden viajes irregulares en busca de mejores días.Segundo Espinoza integraba un grupo de 57 emigrantes ecuatorianos que viajaban ilegalmente por el océano Pacífico. El próximo dos de noviembre se cumplirá un año de aquel viernes en que los coyoteros los abandonaron a la deriva a 190 millas de la costa de Manta.Segundo halló, luego de que los cinco tripulantes huyeran tras un daño en la embarcación, un teléfono celular por el cual llamó a su hermano Carlos en Azogues. La defensoría del Pueblo gestionó un helicóptero de la Armada y fueron hallados dos días después, todos sanos y salvos.
     
    NUEVE SOBREVIVIENTES. Pero la tragedia que ha puesto en evidencia los riesgos de emigrar ilegalmente, y por mar, fue la que ocurrió el 13 de agosto de 2005: un barco con 103 emigrantes se fue a pique tras ser golpeado por una ola; solo nueve sobrevivieron para contarlo.
    El incidente ocurrió frente a las costas de Colombia y los supervivientes estuvieron a la deriva, agarrados a bidones de plástico, durante tres días. El coyote Milton Bautista Guzmán y su esposa Lidia Pesantez Sanmartín fueron sentenciados por el Tribunal Primero de lo Penal del Azuay, a 12 años de cárcel. María Pizarro Saguay fue condenada a ocho años “por participar indirectamente”.
    Solo en 2008 se presentaron, en Ecuador, 153 denuncias de desaparecidos. Las estadísticas, detalles y fotografías de los extraviados se los puede encontrar en la página Ecuatorianos Desaparecidos. La web es  www.latinoamericanosdesaparecidos.org/ecuador
    Los casos de Edgar Guncay Zuña y Gustavo Mayancela Mayancela, baleados en México, son la confirmación de que el riesgo de emigrar sigue. En su natal parroquia de Llacao, al norte de Cuenca Lourdes Yascaribay, esposa de Guncay, espera aún por su deportación.
    María Zuña, madre de Guncay, pidió que le concedan la visa a su nuera para que viaje al encuentro con la víctima, pero la gestión fue negada: “No sirve de mucho que los familiares viajen a México; lo importante es que ellos vuelvan”, sostiene María Fernanda Carrión, coordinadora de la unidad de atención de la Secretaría Nacional del Migrante, SENAMI.
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